martes, 14 de enero de 2014

Olite.

Estas navidades he vuelto al pueblo donde vive gran parte de mi familia materna.
Da igual el tiempo que pase, cada vez que vuelvo a pisar el suelo adoquinado de sus calles retrocedo 25 años en mi historia y vuelvo a ser la niña que correteaba por la plaza, feliz de poder estar de nuevo con sus primos y tíos.
Nunca he vivido en Olite, pero cada vez que voy tengo la sensación de estar en casa de nuevo. Su gente es cercana y familiar. Te recuerdan perfectamente de una visita a otra, aunque tengo la sensación de que ellos también me siguen viendo como aquella niña pequeña con dos coletas y desdentada que no se soltaba de los brazos de sus tíos, contenta de volver a verlos.
Desde aquello ha habido bodas, bautizos y hasta comuniones. Nuestra familia crece y crece, pero sigue manteniendo la esencia de aquellos hermanos Bravo que fueron llegando uno a uno a Olite con muchas ganas de formar un hogar. Unos se fueron y otros se quedaron, pero este lugar seguirá siendo por siempre nuestro punto de encuentro. No importa el tiempo que haya pasado, el abrazo al vernos seguirá siendo el mismo. Lleno de amor, fuerte, intenso, sincero, y sin necesidad de decir nada más.













This Christmas, I returned to the village where much of my mother's family lives.
No matter the time gone by, every time I walk on its cobblestones streets I move back 25 years in my history and go back to being the girl who ran around the square, happy to be back with her cousins and uncles.
I have never lived in Olite, but every time I’m there I have the feeling of being at home again. Its people are close and familiar. They remember us well, although I have the feeling that they also continue to see me as the little girl with pigtails and toothless that would not leave of the arms of her uncles, glad to see them again.
Since then there have been weddings, baptisms and even communions. Our family grows and grows, but still maintains the essence of those Bravo’s brothers who were arriving one by one to Olite, eager to create a home. Some leaved and some stayed, but this place will forever remain  as our meeting point. No matter how much time has passed, the hug will remain the same. Full of love, strong, intense, honest, and without the necessity of saying a word.

2 comentarios:

  1. Cada vez que leo una de tus páginas me siento más orgullosa de ser tu madre.♡☆♡

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